23 enero 2016
Post-BAC: Estudiar en Francia
22 noviembre 2015
¿Qué fue de...Luis Rodríguez?
16 julio 2015
Bachilleres Promoción 2015
Parece mentira que este día haya llegado ya. ¿Cuántas veces habremos estado en el pasillo contemplando las orlas de cursos anteriores? Nos hacían vernos pequeños, por mucho que fuéramos creciendo, parecía que nunca íbamos a llegar. De vez en cuando pensábamos en el momento en el que nuestra orla estuviera ya, y los más pequeños harían lo mismo que nosotros hicimos en algún momento.
Todo empezó cuando éramos unos micos, en el Abrojo, que todavía recuerdo con cariño. Aunque fuera algo viejo y necesitáramos un cambio, aquello para nosotros era como un inmenso castillo del que nos sentíamos los dueños. Recorriendo los pasillos como si de un laberinto se tratara, descubriendo de vez en cuando un nuevo rincón. No había tiempo para aburrirse, siempre había algo que hacer, algún sitio al que ir que todavía no hubiésemos visto.
Allí, o ya en este colegio, hemos pasado unos años increíbles que dudo podamos olvidar con facilidad. Son un sinfín de recuerdos que forman parte de nosotros.
Somos conscientes de la infinidad de veces que nos hemos podido quejar, por unas u otras cosas, la comida del comedor, los horarios, los profesores, los exámenes demasiado largos..., cualquier cosa era una oportunidad para quejarse. Sin embargo, creo que hablo por todos si digo que ninguno de nosotros cambiaría ni un solo momento en este colegio, ¡y lo vamos a echar de menos!
Unos y otros llevamos en este colegio, más o menos tiempo, y hemos aprendido a ser una pequeña familia, a nuestra manera, con nuestras riñas absurdas (todos sabemos a las que nos referimos), pero ¿qué familia no discute? No sólo hemos aprendido a convivir entre nosotros, también ha llegado a haber un ambiente de confianza con los profesores, a los que agradecemos que hayan estado ahí en todo momento, cuando los hemos necesitado. ¿Qué haríamos sin los debates con María Cristina?, ¿sin Mutu que resolviera nuestras dudas?, ¿sin la paciencia de M. Andrèges intentando hacernos entender la filosofía? o ¿sin M. Maleville aconsejándonos sobre nuestro futuro? Han estado ahí, a pie de cañón, para enseñarnos lo que hiciera falta, costase más o menos. Mme Malville ha estado ahí explicándonos la física y la química, M. Naves, que Bac blanc tras Bac blanc ha logrado darnos la seguridad que nos hacía falta, Mme Vallée incansable buscándonos cosas diferentes para hacernos más ameno el libro del CNED, M. Troussard al que, estoy casi segura, hemos hecho batir su propio récord en cuanto a lo que explicar un tema se refiere, Conchi que nos ha empujado a superarnos, corriendo lo que jamás pensamos que llegaríamos a correr, y Remedios, recordándonos que no debíamos abandonar ninguna materia. Tampoco olvidemos a esos profesores que han formado parte de nuestra vida y que han dejado en ella su poso: la energía de Frédérique, Mme Castillo con su trabajo constante, Mme Lagreulet por su cariño, el increíble M. Morlec o el entusiasmo de M. Gaschet. Por eso queremos daros las gracias, porque no sólo nos habéis enseñado una materia, nos habéis hecho crecer.
Gracias también a M. Barna, Pilar, Nathalie, Irene, M. Rolland y Pedro, que nos han hecho las cosas más fáciles. Pero sobre todo, gracias a nuestros padres por brindarnos la oportunidad de estar aquí hoy, porque no sólo significa haber recibido una educación que nos diferenciará del resto en el futuro, significa ser bilingües, abrir los ojos a una cultura de una manera distinta, significa estar abiertos al mundo.
En resumen, estos años han sido una etapa en la que nos hemos formado, hemos crecido juntos, y hemos madurado en el Liceo. Y eso nos ha enseñado que somos capaces de fijarnos nuevos y ambiciosos objetivos que, con esfuerzo, somos capaces de lograr.
Alejandra
04 marzo 2015
¿Qué fue de...Daniel Gilsanz?
23 octubre 2014
¿Qué fue de...Marina Álvarez?
La de cosas que han pasado desde que me saqué el BAC en el liceo….
Eso sí, estaré eternamente agradecida al Liceo por haberme abierto tantas puertas. Mi recorrido ha sido de lo más completo y variado. Con el BAC en el bolsillo, decidí irme a Francia para hacer una "Classe Préparatoire aux Grandes Écoles de Commerce". Así es como aterricé en Lille, una ciudad que conocía bien y donde tenía una gran familia de amigos dispuestos a ayudarme en todo gracias a un intercambio que hice estando en el liceo. La "prepa" tenía fama de ser muy dura: muchas horas de clase, muchos exámenes, tanto escritos como orales, un nivel de exigencia impresionante y un ambiente muy competitivo. Y la verdad es que así fue. Pero por muy feo que suene, fueron dos años maravillosos rodeada de grande amigos y fantásticos profesores.
Al acabar la "prepa", tuve que pasar los exámenes de admisión para entrar en una de las "Grandes Ecoles". Tras analizar las opciones que tenía, decidí que mi camino iba a ser un poco diferente al del resto. En vez de quedarme en Francia me aventuré a saltar el charco e irme a Canadá, donde vivo desde hace 4 años. Continué mis estudios en "Business Administration" en HEC Montreal. Sin duda alguna fue una opción fantástica: la visión que tienen de los negocios en Quebec es una mezcla de la visión europea y americana. Además, el sistema universitario es muy flexible y accesible: te haces tú mismo tus horarios, la cercanía de los profesores con los alumnos, muchísimos trabajos prácticos y en equipo. Hay poca teoría, todo es muy concreto y práctico y con muchísimas presentaciones orales. También potencian mucho los idiomas y la mayoría de las clases están disponibles en francés, inglés y español. En fin, la sensación que se tiene cuando acabas es la de estar muy preparada.
E intentaré ser breve porque si os tengo que contar todas las cosas buenas que tiene Montreal no acabo… Es una ciudad muy alegre, cosmopolita, con muchísima gente joven y muy segura. El abanico de ofertas culturales es inmenso, no puedes aburrirte. Eso si, si alguien se anima a venir que se prepare porque el invierno aquí es durísimo: eso de salir a la calle con -30ºC no es ninguna broma… Pero que sepáis que ni el frio frena el gran ambiente nocturno que hay los fines de semana!!
Ahora mismo os escribo desde Nueva Jersey, la empresa en la que trabajo desde hace un año (nada más graduarme) me ha destinado aquí durante unos meses. Es un placer trabajar para una empresa canadiense : las estructuras son muy flexibles, no es nada jerárquica y además promueven mucho la comunicación y el desarrollo interno de sus empleados.
Os animo a todos a venir a Montreal a estudiar o de intercambio, no lo lamentareis!
Si alguien tiene preguntas os dejo mi email: marina.alvarez.ruiz@hec.ca
Un saludo a todos.
Marina
24 junio 2014
Graduación de la Promoción 2014
Aún recuerdo nuestro primer día de colegio. Todos nosotros entrando de la mano de nuestras madres en la clase de Odile, en "Petite Section", llorando a moco tendido por no querer ir al colegio. Y aunque así haya sido durante prácticamente toda la escolaridad, hoy, 15 años más tarde, 15 maravillosos años más tarde, nos cuesta dejarlo.
Y es que todos nosotros nos hemos formado, hemos madurado (unos más que otros), y hemos crecido juntos, en el Liceo.
Todo comenzó en "El Abrojo", aquella fantástica finca con un convento que durante mucho tiempo hizo las veces de colegio, y con un gigantesco patio que fue nuestro campo de juego. Los tres primeros años de maternal estuvimos con Odile y Juani, con Ginette, y con Anna, todas ellas maravillosas maestras que nos cuidaron como a sus propios hijos y con las que compartimos risas y llantos. Durante estos tres primeros años, pasamos todos los patios en el corralito, donde empezaron a forjarse amistades a través de la búsqueda de la rueda del caballo, las expediciones arqueológicas en la arena, y los inrtercambios de tazos, amistades que hoy perduran y son más sólidas que nunca.
Tras llegar a C.P. salimos del corralito al patio de mayores, aquellos a quienes siempre vimos como dioses. Fue nuestra primera gran pequeña apertura al mundo, nuestra nueva etapa en el colegio: pasamos a l'Ecole Primaire. En C.P. con Amparo empezaron las primeras lecciones de francés, de la mano de Ratus y Mina; en C.E.1 con Chantal hicimos nuestros mejores disfraces para el desfile de carnaval; en C.E.2 con Rose Marie hicimos nuestro primer viaje juntos a Francia; en C.M.1 con Christine aprendimos como se podían desafiar las leyes de la gravedad apilando mesas y sillas, llegando así a cualquier altura; y en C.M.2 con Frédérique hicimos nuestro segundo viaje juntos a Francia. No había nada como esas 12 interminables horas de autobús hasta Francia, durante las cuales daba tiempo a hacer risas, a aburrirse y a dormir. Una vez allí, empezaba la convivencia 24 horas entre nosotros, lo que consolidaba la familia en la que poco a poco nos iríamos convirtiendo, y nos permitía crear todas esas historias y anécdotas que siempre recordaremos.
Después pasamos a 6ème, nuestro último año en el Abrojo. Nuestra entrada en Collège supuso olvidar los partidos en los que las porterías eran árboles, y empezar a jugarlos en el campo de fútbol, Sin embargo se acabó la época de jauja en el colegio: ya no valía ir solo a pasarlo bien, había que empezar a estudiar de verdad. Así pues en 6ème nos fuimos de intercambio a San Juan de Luz con Collette, sin duda una de las profesoras que más tuvo que aguantar nuestra adolescencia, a la que cogimos gran cariño, y cuya jubilación lamentamos pensando en las generaciones futuras. Al año siguiente nos mudamos del Abrojo aquí, a Laguna, y aunque echáramos de menos aquel otro colegio, éste albergó todas las anécdotas, como aquella vez que adelantamos el reloj para salir de clase 15 minutos antes... La época de Collège también nos sirvió para convertirnos en la clase mejor preparada para afrontar un incendio, gracias a las prácticas de evacuación del establecimiento y de uso de extintores en las que fuimos autodidactas (cuando pasó no hizo tanta gracia). Una vez entrados en 3ème, el último curso de Collège, nos enfrentamos a nuestro primer objetivo a largo plazo: el Brevet. Todavía recuerdo a Yannick haciendo la analogía del curso escolar con un partido de rugby, durante el que había que trabajar duro y con perseverancia para lograr el éxito. Todos obtuvimos el DNB gracias a la ayuda de los profesores que tuvimos durante esta etapa, a quienes lamento no poder nombrar por los muchos que fueron, pero para todos nuestro recuerdo y reconocimiento.
Finalmente entramos en la última etapa del colegio, Lycée. La verdad es que no fue una entrada muy dura porque, siendo sinceros Seconde nos lo tomamos con bastante calma, si no pregunten a Maleville lo mucho que trabajamos las matemáticas. Luego ya en Première nos centramos un poco más, ya que a final de año íbamos a tener las primeras pruebas anticipadas del Bac, las cuales sacamos sin mayor problema gracias a la insistencia de M. Andreges en francés, a la exigencia de Mme. Vieilleville en historia con los científicos, y a la paciencia de M. Moutoussamy con los económicos.
Y por fin pasamos a Terminale, ese curso en el que te conviertes en "el mayor del Colegio", en el héroe del autobús. Ha sido un curso duro, que ha supuesto muchas horas de trabajo en las que hemos cogido un cariño especial al CNED. Pero lo hemos afrontado como nosotros sabemos, y hace tres días recibimos la noticia de que todos lo conseguimos. Y es que nuestros esfuerzos han dado sus frutos.
Pero nada de esto habría sido posible sin la gran ayuda de nuestros padres que llevan 15 años haciendo el esfuerzo de traernos a este Colegio, y aguantando nuestro comportamiento irascible en épocas de exámenes.
Gracias también a toda la administración, a M. Barna, a M. Rolland, a Nathalie, a Pilar, y a Irene que estos años nos han hecho las cosas mucho más fáciles. Y cómo no, a todo el equipo pedagógico que nos ha preparado a las pruebas de fin de curso. Nunca olvidaremos las clases con Mme. Casanave intentando hacernos entretenido el aburrido libro de inglés del CNED; las clases con Remedios donde tanto hemos aprendido a base de curtir la muñeca; las clases con Marta siempre entretenidas y fructíferas desde cualquier perspectiva, donde hemos aprendido más cosas de las dichas en los libros; las clases con M. Maleville intentando arreglar el mundo entre ejercicio y ejercicio; las clases con Mme. Maleville tratando de hacernos comprender la física y la química por mucho que costara; las clases con M. Andreges intentando y consiguiendo en muchos casos hacernos entender y amar la filosofía; las clases con Mme. Berger en las que no bajábamos la intensidad ni un segundo; las clases con Conchi sudando literalmente la gota gorda, muy duras cuando se trataba de correr nada más comer; las clases con M. Romain aprendiendo cómo y por qué funciona el mundo como lo hace; las clases con María Cristina en las cuales siempre se aprendía algo nuevo; y finalmente las clases con Moutou en las que te aclaraba cualquier tipo de duda tuviera que ver o no con la biología. A todos vosotros gracias.
Pero también darnos gracias a nosotros mismos, porque si no hubiera habido el buen ambiente que ha habido en clase, ya no solo de trabajo sino de amistad y compañerismo, nada hubiera sido igual. Y es principalmente por eso por lo que hoy cuesta hacerse a la idea de que de alguna forma esto suena a despedida, porque una etapa ha terminado hoy, y ha llegado la hora de que empiece otra.
Después del magnífico verano que vamos a pasar merecidamente, todos nosotros empezaremos a estudiar en la universidad, empezaremos la edad adulta, y en muchos casos esto implica separarse. Es difícil después de 15 intensos años, pero por muy lejos que estemos los unos de los otros, siempre tendremos dentro de nosotros una pequeña parte de cada uno de nuestros compañeros.
En conclusión, la lección clave que he sacado de estos años en el Liceo, es que todos nosotros somos capaces de lograr los objetivos que nos fijemos, siempre y cuando trabajemos duro, nos esforcemos, y disfrutemos, es decir que nos lo pasemos realmente bien para conseguirlo. De verdad que somos muy afortunados por habernos encontrado todos y cada uno de nosotros, en este Colegio. Sois todos increíbles y os voy a echar mucho de menos.Gracias
22 enero 2014
Conseil de Vie Lycéenne (CVL)
26 mayo 2013
Carrera solidaria: Action contre la faim
Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional, neutral e independiente que combate la desnutrición a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables.
Action contre la faim: http://www.actioncontrelafaim.org/
Foto: Gema González
12 diciembre 2011
Baccalauréat: entrega de diplomas

- 100% de aprobados en la rama económico-social con 10 menciones (3 muy bien, 2 bien, 5 bastante bien)
- 100% de aprobados en la rama científica con 10 menciones (3 muy bien, 1 bien, 6 bastante bien)
- 6 en Francia
- 2 en Estados Unidos
- 1 en Suiza
- 11 en España
04 agosto 2011
CAMPUS CIENTIFICOS 2011

"Mi nombre es Alberto, soy uno de los alumnos del Liceo Francés de Valladolid, este año he terminado seconde y en septiembre voy a comenzar 1ère scientifique (1º Bachillerato). Acabo de llegar de Almería, donde he pasado 15 días en la Universidad, participando en un campus científico: en mi caso, los temas estaban relacionados con las ciencias ambientales y el sector agroalimentario.
Los proyectos que ofrecían los campus, muchos y variados, parecían todos bastante interesantes y atractivos. Así pues, unos compañeros y yo decidimos, animados por nuestra profesora, hacer la prueba de acceso, lo que nos pareció casi imposible, pues sólo había 1200 plazas para toda España y se presentaron más de 7000. Sin embargo, la superamos. Eso nos ha situado a cada uno de nosotros durante la primera quincena de julio en una parte de España de norte a sur, Santander, Barcelona, Zaragoza, Moncloa y Almería.
En la universidad de Almería, campus de excelencia mundial agroalimentario, participé en dos proyectos: “El genoma del tomate y sus aplicaciones biotecnológicas y agroalimentarias” (para conocer la biotecnología y sus aplicaciones en la vida cotidiana) y “Restauración de un humedal” (convertir una antigua salina abandonada en una salina llena de biodiversidad), ambos bastante interesantes.
Disponíamos de rato de ocio: de 17.30 hasta la hora de la cena, y en este tiempo fuimos a la playa, visitamos Almería, cenamos fuera del hotel (ya que, también hay que decirlo, la comida del hotel donde nos alojamos era bastante regular), hemos hecho deporte e incluso el último día hicimos una fiesta de disfraces.
¡Enhorabuena a todos y gracias a su profesora M.A. Maleville, por el apoyo y todo su trabajo con ellos!
23 diciembre 2009
BAC Y ANTIGUOS ALUMNOS



Fue una tarde de grandes encuentros, de echar la vista atrás. Fue una tarde emocionante, incluso para los que no éramos protagonistas.

Los profesores recibieron a los antiguos alumnos, y tras unos cuantos abrazos y bastantes saludos, les enseñaron, a los que no lo han conocido, el nuevo edificio. Después de tantos años en el edificio del Polígono Argales, y después en la Finca El Abrojo, mostrar estas nuevas instalaciones era un orgullo para el centro.

El Director recibió a todos con unas breves pero calurosas palabras, y mientras se entregaba el diploma, la beca y una insignia de recuerdo, se proyectó un montaje con antiguas fotos de los alumnos homenajeados.


La tarde acabó con un vino español y el compromiso de fortalecer la Asociación de Antiguos Alumnos para repetir este tipo de encuentros...con las siguientes generaciones...aunque ya tuvimos la primera muestra en una niña, hija de una antigua alumna, que nos visitó con su mamá.














